viernes, 12 de julio de 2013

Bendigo mi pensamiento...

Bendigo mi pensamiento, mi capacidad de reflexión, mi discernimiento que me permiten saber quién soy, darme cuenta de lo que hago y enmendarlo, saber de dónde vengo y hacia dónde voy, que el camino es largo e infinito, que solo termina en el creador...Mi mente, mi pensamiento, me permiten darme cuenta de la belleza que posee el universo, tener conciencia del amor, saber que existe una verdad divina y elegir respetar y dar amor...Bendigo la ineligencia divina, mi inteligencia, la de mi cuerpo que funciona día a día con absoluta perfección...Bendigo todo esto y mucho más de lo que puedo tener conciencia en este paso por esta especial encarnación...Gracias a todos por estar acompañándome cada día!!! Los abrazo en mi corazón siempre!!! Miriam Leguizamón.

miércoles, 28 de marzo de 2012

LA EDAD DORADA. SAI BABA

" LA EDAD DORADA"

“La oscuridad que nos rodea no representa sino el periodo que precede al amanecer.
Aquellos que levantes sus ojos hacia el cielo podrán ver, incluso ahora, que las primeras luces del alba están con nosotros.
Ya está en marcha una revolución: más poderosa y penetrante que cualquierotra que el hombre haya vivido hasta ahora; no es ni política ni económica ni científica o tecnológica, sino más profunda y fundamental. Es la revolución Espiritual.
Esta revolución tiene al Amor como medio y como su fin.
Despertará las fuentes del amor en todo el mundo, en los campos de la educación, la moralidad, las leyes, la política, el comercio y la ciencia.
Inspirará al hombre hacia el servicio por Amor, revelando la fraternidad del hombre y la paternidad de Dios.
Cada cual, donde quiera que viva, cualquiera que sea su posición y cualquiera que sea su credo, puede participar en esta revolución y puede convertirse en un instrumento para la liberación del género humano, de su propia ignorancia.
La revolución espiritual hará que se agudice, la visión interna del hombre, de modo tal que pueda ver su propia realidad.
Su impacto alcanzará a todas las comunidades humanas, enriqueciéndolas, y transformará a los hombres en una corriente de seres dispuestos para servir, que fluirá suavemente hacia el ilimitado mar de la Divinidad.
Muchos vacilan en creer que las cosas mejorarán, que la vida será felíz y llena de alegría para todos, que la Edad Dorada volverá en algún momento.
Permitanme que les asegure que este Avatar no ha venido en vano y que tendrá éxito en apartar la crisis que le ha sobrevenido a la humanidad”.
SATHYA SAI BABA